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viernes, 10 de octubre de 2025

PRIMER MISTERIO GLORIOSO. LA GLORIOSA RESURRECCIÓN DE NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO


LA RESURRECCIÓN DE CRISTO

Autor.- Esta obra salió de los pinceles de Juan Vivar.
Fecha de ejecución.- En la actualidad se desconoce la fecha exacta en la que Juan Vivar pinta esta obra, pudiéndose datar como una obra del segundo tercio del siglo XVI, siglo en el que el autor realiza su labor artística.
Técnica.- Temple sobre tabla.
Medida.- 210 x 135 cm.
Lugar donde se encuentra.- Museo de Santa Cruz.
Localidad.- Toledo.
País.- España.

TEXTO DEL EVANGELIO SEGÚN SAN MATEO

Pasado el sábado, al alborear el primer día de la semana, fueron María la Magdalena y la otra María a ver el sepulcro. Y de pronto tembló fuertemente la tierra, pues un ángel del Señor, bajando del cielo y acercándose, corrió la piedra y se sentó encima. Su aspecto era de relámpago y su vestido blanco como la nieve; los centinelas temblaron de miedo y quedaron como muertos. El ángel habló a las mujeres:

    «Vosotras no temáis, ya sé que buscáis a Jesús el crucificado. No está aquí: ¡ha resucitado!, como había dicho. Venid a ver el sitio donde yacía 7e id aprisa a decir a sus discípulos: “Ha resucitado de entre los muertos y va por delante de vosotros a Galilea. Allí lo veréis”. Mirad, os lo he anunciado».

Mateo 28, 1 - 7

MEDITACIÓN DE SU SANTIDAD EL PAPA SAN JUAN PABLO II

    La Iglesia se detiene, atónita una vez más, junto al sepulcro vacío. Igual que María Magdalena y las otra mujeres, que llegaron para ungir con aromas el cuerpo del Crucificado, igual que los apóstoles Pedro y Juan, que acudieron por las palabras de las mujeres, la Iglesia se inclina sobre la tumba en la que fue depositado el Señor después de la crucifixión. Hago mío el anuncio del mensajero celestial: "Ha resucitado, no está aquí" (Mc 16,6). Sí, la vida y la muerte lucharon y la Vida triunfó para siempre. Todo está orientado nuevamente a la vida, ¡a la Vida eterna! Con las armas del amor, Dios ha vencido el pecado y la muerte. El Hijo eterno, que se despojó de sí mismo para hacerse siervo obediente hasta la muerte en cruz (cf. Flp 2,7-8), venció el mal en su raíz, abriendo a los corazones arrepentidos la senda del retorno al Padre. Cristo es la Puerta de la Vida, que en Pascua triunfa sobre las puertas del infierno. Es la Puerta de la salvación abierta para todos, la Puerta de la divina misericordia, que proyecta nueva luz sobre la existencia humana.

San Juan Pablo II. Mensaje Urbi et Orbe 23 de abril de 2000

ORACIÓN FINAL DEL MISTERIO

 Oh, Dios, que en este día, vencida la muerte, 
nos has abierto las puertas de la eternidad
 por medio de tu Unigénito, 
concede, a quienes celebramos la resurrección del Señor, 
que, renovados por tu Espíritu, 
resucitemos la luz de la vida. 

lunes, 29 de septiembre de 2025

QUINTO MISTERIO LUMINOSO. LA INSTITUCIÓN DE LA EUCARISTÍA DURANTE LA ÚLTIMA CENA, COMO MEMORIAL DE LA PASIÓN Y MUERTE DE NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO


LA ÚLTIMA CENA

Autor.- Esta obra fue realizada por el pintor Luis Tristán.
Fecha de ejecución.- En la actualidad se desconoce la fecha exacta en la que Luis Tristán realiza esta obra, pudiéndose datar como una obra realizada hacía el año 1620
Técnica.- Óleo sobre lienzo.
Medida.- 107 x 164 cm.
Lugar donde se encuentra.- Museo del Greco.
Localidad.- Toledo.
País.- España.

TEXTO DE LA PRIMERA CARTA A LOS CORINTIOS

    Yo he recibido una tradición, que procede del Señor y que a mi vez os he transmitido: que el Señor Jesús, en la noche en que iba a ser entregado, tomó pan y, pronunciando la Acción de Gracias, lo partió y dijo: 

    «Esto es mi cuerpo, que se entrega por vosotros. Haced esto en memoria mía». 

    Lo mismo hizo con el cáliz, después de cenar, diciendo: 

    «Este cáliz es la nueva alianza en mi sangre; haced esto cada vez que lo bebáis, en memoria mía».
 
    Por eso, cada vez que coméis de este pan y bebéis del cáliz, proclamáis la muerte del Señor, hasta que vuelva. 

Primera Carta a los Corintios 11, 23 - 26

MEDITACIÓN DE SAN JUAN PABLO II

    Jesús toma pan, lo bendice y lo parte, y luego lo da a sus discípulos, diciendo:  "Esto es mi Cuerpo". La alianza de Dios con su pueblo está a punto de culminar en el sacrificio de su Hijo, el Verbo eterno hecho carne. Las antiguas profecías están a punto de cumplirse:  "Sacrificio y oblación no quisiste; pero me has formado un cuerpo. (...) ¡He aquí que vengo (...) a hacer, oh Dios, tu voluntad!" (Hb 10, 5-7). En la Encarnación, el Hijo de Dios, que es uno con el Padre, se hizo hombre y recibió un cuerpo de la Virgen María. Y ahora, la víspera de su muerte, dice a sus discípulos:  "Esto es mi Cuerpo, que será entregado por vosotros”. Obedeciendo al mandamiento de Cristo, la Iglesia repite estas palabras todos los días en la celebración de la Eucaristía. Estas palabras brotan de lo más profundo del misterio de la Redención. Durante la celebración de la cena pascual en el Cenáculo, Jesús tomó el cáliz lleno de vino, lo bendijo y lo dio a sus discípulos. Esto formaba parte del rito pascual en el Antiguo Testamento. Pero Cristo, el Sacerdote de la alianza nueva y eterna, usó  esas  palabras  para  proclamar el misterio salvífico de su pasión y muerte. Bajo las especies del pan y del vino instituyó los signos sacramentales del sacrificio de su Cuerpo y de su Sangre

San Juan Pablo II. Homilía. Santa Misa en el Cenáculo. 23 de marzo de 2000

ORACIÓN FINAL DEL MISTERIO

Oh Dios, que en este sacramento admirable
nos dejaste el memorial de tu pasión,
te pedimos nos concedas venerar de tal modo
los sagrados misterios de tu Cuerpo y de tu Sangre,
que experimentemos constantemente en nosotros
el fruto de tu redención.
Tú que vives y reinas.

FIN DE UNA ETAPA

    Con la publicación del quinto misterio glorioso, la Coronación de la Virgen María, hemos llegado al final de esta etapa que comenzó el a...