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sábado, 15 de marzo de 2025

TERCER MISTERIO DOLOROSO. LA CORONACIÓN DE ESPINAS DE NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO


LA CORONACIÓN DE ESPINAS

Autor.- Michelangelo Merisi da Caravaggio, quien pasará a la historia del Arte, como Caravaggio.
Fecha de ejecución.- Caravaggio realiza esta obra en el año 1604
Técnica.- Óleo sobre lienzo.
Medida.- 178 x 125 cm.
Lugar donde se encuentra.- Palacio degli Alberti.
Localidad.- Prato.
País.- Italia.

TEXTO DEL EVANGELIO

    Los soldados trenzaron una corona de espinas, se la pusieron en la cabeza y le echaron por encima un manto color púrpura; y, acercándose a él, le decían: 

    «¡Salve, rey de los judíos!». 

    Y le daban bofetadas.

Juan 19, 2 - 3

MEDITACIÓN DEL SANTO PADRE SAN JUAN PABLO II

    Estamos ante una imagen de dolor, que evoca todas las locuras homicidas, todos los sadismos de la historia. También Jesús ha querido estar en manos de la maldad, a menudo dramáticamente cruel, de los hombres. Juan nos lleva a transformar nuestra contemplación en oración, adoradora y trepidante, ante el sufrimiento de Jesús, coronado de espinas: "Volvió ―escribe― a salir Pilato y les dijo: 'Mirad, os lo traigo fuera para que sepáis que no encuentro ningún delito en Él'. Salió entonces Jesús fuera llevando la corona de espinas y el manto de púrpura. Díceles Pilato: 'Aquí tenéis al hombre' " (Jn 19, 4-5). En realidad aquel Hombre es el Hijo de Dios que, mediante un sufrimiento inefable, lleva a cumplimiento el plan salvífico del Padre. Él se ha tomado tan en serio nuestros dramas que ha participado de ellos, los ha asumido, ha enriquecido su sentido, los ha transformado en una inesperada posibilidad de vida, de gracia, de comunión con Dios y, por tanto, de gloria. Desde ese día, toda generación humana está llamada a pronunciarse ante aquel "Hombre" coronado de espinas. Nadie puede permanecer neutral. Es necesario pronunciarse. Y no sólo con las palabras, sino con la vida. El cristiano acepta en su cabeza la corona de espinas cuando sabe mortificar sus arrogancias, su orgullo, las distintas formas de utilitarismo y hedonismo, que acaban destruyéndolo como persona y, a menudo, lo inducen a ser cruel con los demás.

ORACIÓN FINAL DEL MISTERIO

Concédenos Señor, que por los méritos 
de la Pasión de Cristo 
y de los dolores de la Virgen María
el Espíritu Santo, presente con plenitud en la Iglesia,
inunde con su amor
al mundo entero.

jueves, 21 de noviembre de 2024

TERCER MISTERIO DOLOROSO. LA CORONACIÓN DE ESPINAS DE NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO


LA CORONACIÓN DE ESPINAS

Autor.- Tiziano Vecellio di Gregorio, quien será reconocido en la historia del Arte como Tiziano.
Fecha de ejecución.- Tiziano realiza esta obra entre el año 1542 y el año 1544
Técnica.- Óleo sobre lienzo.
Medida.- 303 x 180 cm.
Lugar donde se encuentra.- Museo del Louvre.
Localidad.- París.
País.- Francia.

TEXTO DEL EVANGELIO

    Los soldados trenzaron una corona de espinas, se la pusieron en la cabeza y le echaron por encima un manto color púrpura; y, acercándose a él, le decían: 

    «¡Salve, rey de los judíos!». 

    Y le daban bofetadas.

Juan 19, 2 - 3 

MEDITACIÓN DEL SANTO PADRE JUAN XXIII

  Es el misterio cuya contemplación se ajusta mejor aquellos que llevan el peso de graves responsabilidades en el cuidado de las almas y en la dirección del cuerpo social: es, por tanto, el misterio de los Papas, de los obispos, de los párrocos, el misterio de los gobernantes, de los legisladores, de los magistrados. Sobre la cabeza de este Rey, la corona de espinas. También sobre sus cabezas hay una corona en la cual está, sí, una aureola de dignidad y de distinción, corona de una autoridad que procede de Dios y es divina; sin embargo, está tan entretejida de elementos que pesan, que punzan, que procuran espinas y disgustos; por no hablar del dolor que nos causan las debilidades y las culpas de los hombres, cuando más se les ama y se tiene el deber de ser para ellos aquel que representa al Padre que está en los cielos. Entonces, el amor mismo se convierte, como para Jesús, en una corona de espinas que los hombres entretejen sobre la cabeza de quien los ama.

    Otra aplicación nos hace pensar en las graves responsabilidades de quien ha recibido mayores talentos y está obligado a hacerlos fructificar mediante el ejercicio continuo de sus facultades, de su inteligencia. El servicio del pensamiento, es decir, el empeño que se exige a quien de ellas está más dotado para luz y guía de los otros, debe ser llevado con paciencia, rechazando las tentaciones del orgullo, del egoísmo, de la disgregación que demuele.

ORACIÓN FINAL DEL MISTERIO

Concédenos Señor, que por los méritos 
de la Pasión de Cristo 
y de los dolores de la Virgen María
el Espíritu Santo, presente con plenitud en la Iglesia,
inunde con su amor
al mundo entero.

FIN DE UNA ETAPA

    Con la publicación del quinto misterio glorioso, la Coronación de la Virgen María, hemos llegado al final de esta etapa que comenzó el a...