lunes, 29 de septiembre de 2025

QUINTO MISTERIO LUMINOSO. LA INSTITUCIÓN DE LA EUCARISTÍA DURANTE LA ÚLTIMA CENA, COMO MEMORIAL DE LA PASIÓN Y MUERTE DE NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO


LA ÚLTIMA CENA

Autor.- Esta obra fue realizada por el pintor Luis Tristán.
Fecha de ejecución.- En la actualidad se desconoce la fecha exacta en la que Luis Tristán realiza esta obra, pudiéndose datar como una obra realizada hacía el año 1620
Técnica.- Óleo sobre lienzo.
Medida.- 107 x 164 cm.
Lugar donde se encuentra.- Museo del Greco.
Localidad.- Toledo.
País.- España.

TEXTO DE LA PRIMERA CARTA A LOS CORINTIOS

    Yo he recibido una tradición, que procede del Señor y que a mi vez os he transmitido: que el Señor Jesús, en la noche en que iba a ser entregado, tomó pan y, pronunciando la Acción de Gracias, lo partió y dijo: 

    «Esto es mi cuerpo, que se entrega por vosotros. Haced esto en memoria mía». 

    Lo mismo hizo con el cáliz, después de cenar, diciendo: 

    «Este cáliz es la nueva alianza en mi sangre; haced esto cada vez que lo bebáis, en memoria mía».
 
    Por eso, cada vez que coméis de este pan y bebéis del cáliz, proclamáis la muerte del Señor, hasta que vuelva. 

Primera Carta a los Corintios 11, 23 - 26

MEDITACIÓN DE SAN JUAN PABLO II

    Jesús toma pan, lo bendice y lo parte, y luego lo da a sus discípulos, diciendo:  "Esto es mi Cuerpo". La alianza de Dios con su pueblo está a punto de culminar en el sacrificio de su Hijo, el Verbo eterno hecho carne. Las antiguas profecías están a punto de cumplirse:  "Sacrificio y oblación no quisiste; pero me has formado un cuerpo. (...) ¡He aquí que vengo (...) a hacer, oh Dios, tu voluntad!" (Hb 10, 5-7). En la Encarnación, el Hijo de Dios, que es uno con el Padre, se hizo hombre y recibió un cuerpo de la Virgen María. Y ahora, la víspera de su muerte, dice a sus discípulos:  "Esto es mi Cuerpo, que será entregado por vosotros”. Obedeciendo al mandamiento de Cristo, la Iglesia repite estas palabras todos los días en la celebración de la Eucaristía. Estas palabras brotan de lo más profundo del misterio de la Redención. Durante la celebración de la cena pascual en el Cenáculo, Jesús tomó el cáliz lleno de vino, lo bendijo y lo dio a sus discípulos. Esto formaba parte del rito pascual en el Antiguo Testamento. Pero Cristo, el Sacerdote de la alianza nueva y eterna, usó  esas  palabras  para  proclamar el misterio salvífico de su pasión y muerte. Bajo las especies del pan y del vino instituyó los signos sacramentales del sacrificio de su Cuerpo y de su Sangre

San Juan Pablo II. Homilía. Santa Misa en el Cenáculo. 23 de marzo de 2000

ORACIÓN FINAL DEL MISTERIO

Oh Dios, que en este sacramento admirable
nos dejaste el memorial de tu pasión,
te pedimos nos concedas venerar de tal modo
los sagrados misterios de tu Cuerpo y de tu Sangre,
que experimentemos constantemente en nosotros
el fruto de tu redención.
Tú que vives y reinas.

sábado, 27 de septiembre de 2025

CUARTO MISTERIO LUMINOSO. LA TRANSFIGURACIÓN DEL SEÑOR


LA TRANSFIGURACIÓN

Autor.- Esta obra salió de los pinceles de Rafael Sanzio, quien pasará a la historia del Arte, con el nombre de Rafael.
Fecha de ejecución.- Rafael realiza esta obra en el año 1520
Técnica.- Óleo y Temple.
Medida.- 405 x 278 cm.
Lugar donde se encuentra.- Museo Vaticanos.
Localidad.- El Vaticano - Roma.
País.- Ciudad del Vaticano - Italia.

TEXTO DEL EVANGELIO SEGÚN SAN MATEO

    Seis días más tarde, Jesús tomó consigo a Pedro, a Santiago y a su hermano Juan, y subió con ellos aparte a un monte alto. Se transfiguró delante de ellos, y su rostro resplandecía como el sol, y sus vestidos se volvieron blancos como la luz. De repente se les aparecieron Moisés y Elías conversando con él. Pedro, entonces, tomó la palabra y dijo a Jesús: 

    «Señor, ¡qué bueno es que estemos aquí! Si quieres, haré tres tiendas: una para ti, otra para Moisés y otra para Elías».

    Todavía estaba hablando cuando una nube luminosa los cubrió con su sombra y una voz desde la nube decía: 

    «Este es mi Hijo, el amado, en quien me complazco. Escuchadlo». 

    Al oírlo, los discípulos cayeron de bruces, llenos de espanto. Jesús se acercó y, tocándolos, les dijo: 

    «Levantaos, no temáis». 

    Al alzar los ojos, no vieron a nadie más que a Jesús, solo. Cuando bajaban del monte, Jesús les mandó: 

    «No contéis a nadie la visión hasta que el Hijo del hombre resucite de entre los muertos».

Mateo 17, 1 - 9

MEDITACIÓN DE SAN JUAN PABLO II

Cristo es el centro de la Transfiguración. Hacia él convergen dos testigos de la primera Alianza:  Moisés, mediador de la Ley, y Elías, profeta del Dios vivo. La divinidad de Cristo, proclamada por la voz del Padre, también se manifiesta mediante los símbolos que san Marcos traza con sus rasgos pintorescos. La luz y la blancura son símbolos que representan la eternidad y la trascendencia:  "Sus vestidos se volvieron resplandecientes, muy blancos, como no los puede blanquear lavandera sobre la tierra" (Mc 9, 3). Asimismo, la nube es signo de la presencia de Dios en el camino del Éxodo de Israel y en la tienda de la Alianza (cf. Ex 13, 21-22; 14, 19. 24; 40, 34. 38). Canta también la liturgia oriental, en el Matutino de la Transfiguración:  "Luz inmutable de la luz del Padre, oh Verbo, con tu brillante luz hoy hemos visto en el Tabor la luz que es el Padre y la luz que es el Espíritu, luz que ilumina a toda criatura". s explícita la presencia del Padre con su voz reveladora. La tradición cristiana vislumbra implícitamente también la presencia del Espíritu Santo, teniendo en cuenta el evento paralelo del bautismo en el Jordán, donde el Espíritu descendió sobre Cristo en forma de paloma (cf. Mc 1, 10). De hecho, el mandato del Padre:  "Escuchadlo" (Mc 9, 7) presupone que Jesús está lleno de Espíritu Santo, de forma que sus palabras son "espíritu y vida" (Jn 6, 63; cf. 3, 34-35). Por consiguiente, podemos subir al monte para detenernos a contemplar y sumergirnos en el misterio de luz de Dios. El Tabor representa a todos los montes que nos llevan a Dios, según una imagen muy frecuente en los místicos. Otro texto de la Iglesia de Oriente nos invita a esta ascensión hacia las alturas y hacia la luz:  "Venid, pueblos, seguidme. Subamos a la montaña santa y celestial; detengámonos espiritualmente en la ciudad del Dios vivo y contemplemos en espíritu la divinidad del Padre y del Espíritu que resplandece en el Hijo unigénito" (tropario, conclusión del Canon de san Juan Damasceno). En la Transfiguración no sólo contemplamos el misterio de Dios, pasando de luz a luz (cf. Sal 36, 10), sino que también se nos invita a escuchar la palabra divina que se nos dirige. Por encima de la palabra de la Ley en Moisés y de la profecía en Elías, resuena la palabra del Padre que remite a la del Hijo, como acabo de recordar. Al presentar al "Hijo predilecto", el Padre añade la invitación a escucharlo (cf. Mc 9, 7).

San Juan Pablo II. Homilía 26 de abril de 2000

ORACIÓN FINAL DEL MISTERIO

OH, Dios,
que en la gloriosa Transfiguración de tu Unigénito
confirmaste los misterios de la fe
con el testimonio de los que lo precedieron
y prefiguraste maravillosamente
la perfecta adopción de los hijos,
concede a tus siervos que,
escuchando la voz de tu Hijo amado,
merezcamos ser sus coherederos.
Por nuestro Señor Jesucristo.

    miércoles, 17 de septiembre de 2025

    TERCER MISTERIO LUMINOSO. EL ANUNCIO DEL REINO DE DIOS, INVITANDO A LA CONVERSIÓN


    EL SERMÓN DE LA MONTAÑA

    Autor.- Cosimo Resselli y Piero di Cosimo.
    Fecha de ejecución.- Esta obra fue realizada en el año 1481
    Técnica.- Fresco.
    Medida.- 349 x 570 cm.
    Lugar donde se encuentra.- Capilla Sixtina.
    Localidad.- Ciudad del Vaticano - Roma.
    País.- El Vaticano - Italia.

    TEXTO DEL EVANGELIO SEGÚN SAN MARCOS

        Después de que Juan fue entregado, Jesús se marchó a Galilea a proclamar el Evangelio de Dios; decía: 

        «Se ha cumplido el tiempo y está cerca el reino de Dios. Convertíos y creed en el Evangelio». 

    Marcos 1. 14 - 15

    MEDITACIÓN DE SAN JUAN PABLO II

        Dios busca con particular insistencia y amor al hijo rebelde que huye lejos de su mirada. Dios se ha puesto en camino por las sendas tortuosas de los pecadores a través de su Hijo, Jesucristo, que precisamente al irrumpir en el escenario de la historia se presentó como «el Cordero de Dios que quita los pecados del mundo» (Juan 1, 29). Las primeras palabras que pronuncia en público son éstas: «Convertíos, porque el reino de los cielos está cerca» (Mateo 4, 17). Aparece así un término importante que Jesús ilustrará repetidamente tanto con sus palabras como con sus actos: «Convertíos», en griego «metanoéite», es decir, emprended una «metánoia», un cambio radical de la mente y del corazón. Es necesario dejar a las espaldas el mal y entrar en el reino de justicia, de amor y de verdad, que está comenzando. El encuentro con Cristo cambia la existencia de una persona, como enseña el caso de Zaqueo, que hemos escuchado al comenzar. Así sucedió también a los pecadores y pecadoras que cruzaron sus caminos con Jesús. En la cruz, tiene lugar un extremo acto de perdón y de esperanza, ofrecido al malhechor, que cumple con su propia «metánoia» cuando llega a la frontera última entre la vida y la muerte y dice a su compañero: «A nosotros se nos hace justicia por lo que hemos hecho» (Lucas 23, 41). Y cuando implora: «Acuérdate de mi cuando estés en tu reino», Jesús responde: «En verdad te digo, hoy estarás conmigo en el paraíso» (cf. Lucas 23, 42-43). De este modo, la misión terrena de Cristo, comenzada con la invitación a convertirse para entrar en el reino de Dios, se concluye con una conversión y la entrada de una persona en su reino.

    San Juan Pablo II. Catequesis. Audiencia pública del miércoles 30 de agosto de 2000

    ORACIÓN FINAL DEL MISTERIO

    Señor, fortalécenos con tu auxilio 
    para que nos mantengamos en espíritu de conversión; 
    que la austeridad penitencial nos ayude 
    en el combate cristiano contra las fuerzas del mal. 

    domingo, 31 de agosto de 2025

    SEGUNDO MISTERIO LUMINOSO. LA AUTORREVELACIÓN DEL SEÑOR DURANTE LAS BODAS DE CANÁ


    LAS BODAS DE CANÁ

    Autor.- Esta obra salió de los pínceles de Paolo Veronese.
    Fecha de ejecución.- El Veronese realiza esta obra en el año 1563
    Técnica.- Óleos sobre lienzo.
    Medida.- 677 x 994 cm.
    Lugar donde se encuentra.- Museo del Louvre.
    Localidad.- París.
    País.- Francia.

    TEXTO DEL EVANGELIO SEGÚN JUAN

        A los tres días había una boda en Caná de Galilea, y la madre de Jesús estaba allí. Jesús y sus discípulos estaban también invitados a la boda. Faltó el vino, y la madre de Jesús le dice: 

        «No tienen vino». 

        Jesús le dice: 

        «Mujer, ¿qué tengo yo que ver contigo? Todavía no ha llegado mi hora». 

        Su madre dice a los sirvientes: 

        «Haced lo que él os diga». 

        Había allí colocadas seis tinajas de piedra, para las purificaciones de los judíos, de unos cien litros cada una. Jesús les dice: 

        «Llenad las tinajas de agua». 

        Y las llenaron hasta arriba. 

        Entonces les dice: 

      «Sacad ahora y llevadlo al mayordomo». 

        Ellos se lo llevaron. 

        El mayordomo probó el agua convertida en vino sin saber de dónde venía (los sirvientes sí lo sabían, pues habían sacado el agua), y entonces llama al esposo y le dice: 

        «Todo el mundo pone primero el vino bueno y, cuando ya están bebidos, el peor; tú, en cambio, has guardado el vino bueno hasta ahora». 

        Este fue el primero de los signos que Jesús realizó en Caná de Galilea; así manifestó su gloria y sus discípulos creyeron en él. 

    Juan 2, 1 - 11

    MEDITACIÓN DEL SANTO PADRE SAN JUAN PABLO II

    «Haced lo que Él os diga». En estas palabras, María expresa sobre todo el secreto más profundo de su vida. En estas palabras, está toda Ella. Su vida, de hecho, ha sido un «Sí» profundo al Señor. Un «Sí» lleno de gozo y de confianza. María, llena de gracia, Virgen inmaculada, ha vivido toda su existencia, completamente disponible a Dios, perfectamente en acuerdo con su voluntad, incluso en los momentos más difíciles, que alcanzaron su punto culminante en el Monte Calvario, al pie de la Cruz. Nunca ha retirado su «Sí», porque había entregado toda su vida en las manos de Dios: «He aquí la esclava del Señor; hágase en mí según tu palabra» (Lc, 1,38). Al respecto, os recuerdo lo que destaca la Encíclica Redemptoris Mater: «En efecto, en la Anunciación, María se ha abandonado en Dios completamente, manifestando "La obediencia de la fe" a aquél que le hablaba a través de su mensajero y prestando "el homenaje del entendimiento y de la voluntad". Ha respondido, por tanto, con todo su "yo" humano, femenino, y en esta respuesta de fe estaban contenidas una cooperación perfecta con la gracia de Dios que previene y socorre» y una disponibilidad a la acción del Espíritu Santo que "perfecciona constantemente la fe por medio de sus dones"» (Redemptoris Mater, n.13). «Haced lo que Él os diga». Esta breve frase contiene todo el programa de vida que María-Maestra realizó como primera discípula del Señor y que nos enseña en nuestros días. Es el programa de una vida que se apoya en un fundamento sólido que tiene como nombre: Jesús.

    San Juan Pablo II. Mensaje para la III Jornada Mundial de la Juventud. 1988

    ORACIÓN FINAL DEL MISTERIO

    Señor, Padre Santo, que quisiste
    por disposición admirable,
    que la Bienaventurada Virgen María
    estuviese presente en los misterios de nuestra salvación.,
    concédenos atendiendo a las palabras de la Madre de Cristo
    haced aquello que tu Hijo nos ha mandado haceer en el Evangelio.

    miércoles, 13 de agosto de 2025

    PRIMER MISTERIO LUMINOSO. EL BAUTISMO DE JESÚS EN EL RÍO JORDÁN


    BAUTISMO DE CRISTO

    Autor.- Francisco de Goya y Lucientes.
    Fecha de ejecución.- Goya trabaja en esta obra entre el año 1775 y el año 1780
    Técnica.- Óleo sobre lienzo.
    Medida.- 45 x 39 cm.
    Lugar donde se encuentra.- Colección particular.

    TEXTO DEL EVANGELIO SEGÚN SAN MATEO

        Entonces viene Jesús desde Galilea al Jordán y se presenta a Juan para que lo bautice. Pero Juan intentaba disuadirlo diciéndole: 

        «Soy yo el que necesito que tú me bautices, ¿y tú acudes a mí?». 

        Jesús le contestó: 

        «Déjalo ahora. Conviene que así cumplamos toda justicia». 

        Entonces Juan se lo permitió. Apenas se bautizó Jesús, salió del agua; se abrieron los cielos y vio que el Espíritu de Dios bajaba como una paloma y se posaba sobre él. Y vino una voz de los cielos que decía: 

        «Este es mi Hijo amado, en quien me complazco».

    Mateo 3, 13 - 17

    MEDITACIÓN DEL SANTO PADRE SAN JUAN PABLO II

        Jesucristo: Hijo que se ha hecho Siervo. El bautismo en el Jordán lo confirma plenamente: Jesús se presenta a Juan para hacerse bautizar pero éste trata de impedírselo diciendo: "Soy yo el que necesito que tú me bautices, ¿y tú acudes a mí? (Mt 3, 14). Como si quisiera decir: "Precisamente tú que eres el autor de la gracia salvífica, y Señor de nuestra salvación". Jesús, sin embargo, responde: "Déjalo ahora. Está bien que cumplamos así todo lo que Dios quiere" (Mt 3, 15). Jesús recibe el bautismo de Juan: el bautismo de penitencia. De este modo se manifiesta a Sí mismo como Siervo de nuestra redención. Viene como Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo (cf. Jn 1, 29. 36). Lleva en Sí la voluntad de la obediencia al Padre hasta la muerte. Viene como Aquel que "no quebrará la caña cascada ni apagará el pabilo vacilante" (Is 42, 3).

    San Juan Pablo II. Ángelus 13 de enero de 1985

    ORACIÓN FINAL DEL MISTERIO

    DIOS todopoderoso y eterno,
    que en el bautismo de Cristo, en el Jordán,
    al enviar sobre él tu Espíritu Santo,
    quisiste revelar solemnemente a tu Hijo amado,
    concede a tus hijos de adopción,
    renacidos del agua y del Espíritu Santo,
    perseverar siempre en tu benevolencia.
    Por nuestro Señor Jesucristo.

    viernes, 1 de agosto de 2025

    QUINTO MISTERIO GLORIOSO. LA CORONACIÓN DE LA SANTÍSIMA VIRGEN MARÍA, COMO REINA Y MADRE DE TODO LO CREADO EN EL CIELO Y LA TIERRA


    LA CORONACIÓN DE LA VIRGEN

    Autor.- Diego Rodríguez de Silva y Velázquez.
    Fecha de ejecución.- Velázquez realiza esta obra entre el año 1635 y el año 1636
    Técnica.- Óleo sobre lienzo.
    Medida.- 178,5 x 134,5 cm.
    Lugar donde se encuentra.- Museo Nacional del Prado.
    Localidad.- Madrid.
    País.- España.

    TEXTO DEL LIBRO DEL APOCALIPSIS

        Un gran signo apareció en el cielo: una mujer vestida del sol, y la luna bajo sus pies y una corona de doce estrellas sobre su cabeza.

    Libro del Apocalipsis 12, 1 

    MEDITACIÓN DEL SANTO PADRE SAN JUAN XXIII

        Es la síntesis de todo el Rosario, que se cierra así en la alegría y en al gloria.

        Esa gran misión que se abrió con la anunciación del ángel, como un único flujo de fuego y de luz, ha ido pasando a través de cada uno de los misterios: el plan eterno de Dios para nuestra salvación, que está representado en tantos cuadros, nos ha acompañado hasta aquí y ahora nos reúne con Dios en el esplendor de los cielos.

        La reflexión ha de recaer sobre nosotros mismos; sobre nuestra vocación por la que un día seremos asociados a los ángeles y a los santos y cuyas gracias santificantes anticipa ya desde esta vida la realidad misteriosa y consoladora; ¡oh qué delicia, oh qué gloria! Somos "conciudadanos de los santos y de la familia de Dios; edificados sobre el fundamento de los apóstoles y de los profetas, siendo piedra angular el mismo Cristo Jesús" 

        La intención en este misterio es orar por la perseverancia final y por la paz sobre la tierra, que abre las puertas de la eternidad bienaventurada.

    ORACIÓN FINAL DEL MISTERIO

    Dios todopoderoso,
    que nos has dado como Madre y como Reina
    a la Madre de tu Unigénito,
    concédenos que, protegidos por su intercesión,
    alcancemos la gloria de tus hijos en el reino de los cielos.
    Por nuestro Señor Jesucristo.

    martes, 1 de julio de 2025

    CUARTO MISTERIO GLORIOSO. LA ASUNCIÓN DE LA SANTÍSIMA VIRGEN MARÍA EN CUERPO Y ALMA A LOS CIELOS.


    LA ASUNCIÓN DE LA VIRGEN MARÍA

    Autor.- Tiziano Vecellio di Gregorio, quien será conocido en el mundo del Arte y en su historia como Tiziano.
    Fecha de ejecución.- Tiziano realiza esta obra entre el año 1516 y el año 1518
    Técnica.- Óleo sobre tabla.
    Medida.- 690 x 360 cm.
    Lugar donde se encuentra.- Basílica de Santa María del Frari.
    Localidad.- Venecia.
    País.- Italia.

    TEXTO DE LA BULA PONTIFICIA PROCLAMANDO EL DOGMA DE LA ASUCIÓN DE LA SANTÍSIMA VIRGEN MARÍA A LOS CIELOS

        De tal modo, la Augusta Madre de Dios, misteriosamente unida a Jesucristo desde toda la eternidad con un mismo decreto, de predestinación, inmaculada en su Concepción, Virgen sin mancha en su divina maternidad, generosa socia del divino Redentor, que obtuvo un pleno triunfo sobre el pecado y sobre sus consecuencias, al fin como supremo coronamiento de sus privilegios, fue preservada de la corrupción del sepulcro, y vencida la muerte, como antes su Hijo, fue elevada en alma y cuerpo a la gloria del Cielo, donde resplandece como Reina a la diestra de su Hijo, Rey inmortal de los siglos

    Bula munificentissimus deus del santo Padre Pio XII. 

    MEDITACIÓN DEL SANTO PADRE SAN JUAN XXIII

        La imagen soberana de María se ilumina e irradia en la suprema exaltación que puede alcanzar una criatura. ¡Qué bella escena de gracia, dulzura, solemnidad, la dormición de María, tal como los cristianos de Oriente la contemplan! Recostada en el plácido sueño de la muerte, Jesús está junto a ella, y la retiene en su corazón, como si el alma de María fuese un niño, para indicar el prodigio de la inmediata resurrección y glorificación.

        Los cristianos de Occidente prefieren seguir, levantando los ojos y el corazón, la asunción de María en cuerpo y alma hacia los reinos eternos. Así la han visto y representado los artistas más insignes, belleza divina incomparable. Sigámosla así, dejándonos llevar entre la angélica procesión.

        Motivo de consuelo y de confianza de los días de dolor para aquellas almas privilegiadas -y todos los podemos ser- que Dios prepara en silencio para el triunfo más bello, el triunfo del altar.

        El misterio de la Asunción nos familiariza con el pensamiento de la muerte, de nuestra muerte, en una luz de plácido abandono en el Señor; nos familiariza y reconcilia con la idea de que el Señor estará, como queremos que esté, cerca en nuestra agonía para recoger entre sus manos nuestra alma inmortal.

        Gratia tua nobis tecum, Virgo Immaculata.

    ORACIÓN FINAL DEL MISTERIO

    Dios todopoderoso y eterno, 
    que has elevado en cuerpo y alma 
    a los cielos a la inmaculada Virgen María, 
    Madre de tu Hijo, 
    concédenos que, tendiendo siempre 
    hacia los bienes celestiales, 
    merezcamos participar con ella de la gloria del cielo. 
    Por Jesucristo, Hijo tuyo y Señor nuestro, 
    que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, 
    y es Dios, por los siglos de los siglos. 

    FIN DE UNA ETAPA

        Con la publicación del quinto misterio glorioso, la Coronación de la Virgen María, hemos llegado al final de esta etapa que comenzó el a...